Mons. Javier Martínez habló en una conferencia en Madrid sobre la libertad de la Iglesia

El pasado 17 de marzo nuestro Arzobispo estuvo en Madrid, invitado por la Diócesis de Alcalá de Henares, para ofrecer una conferencia con el título “La libertad de la Esposa: descolonizar la Iglesia”, en el Aula Cultural “Civitas Dei” del Obispado de la ciudad complutense. Ofrecemos la crónica de su conferencia.

Presentación del Arzobispo momentos antes de comenzar su conferencia

Mons. Javier Martínez comenzó señalando que, aunque era consciente de que el título había despertado curiosidad y probablemente requería una aclaración, no iba a hacerlo, esperando que al final de su intervención resultara claro y comprensible para todos los asistentes.

Mons. Martínez partió de la célebre pregunta de Charles Péguy en su obra “El Misterio de la caridad de Juana de Arco”: “¿Por qué tantos buenos cristianos no hacen una buena cristiandad?”. El Arzobispo señaló que nos encontramos ante un verdadero cáncer, una pandemia en la vida de muchos cristianos, por lo que es necesario detectar las raíces de nuestros males, pues de lo contrario nos limitaremos a procurar alivio para los síntomas, sin atacar y reparar las causas. A continuación, recorrió los tres principales ámbitos en los que se desarrolla la vida humana, poniendo ejemplos de la “colonización” que sufrimos, muchas veces sin darnos ni siquiera cuenta: la familia, el trabajo y la economía, la vida social y política. La casa, el ágora y la polis son dimensiones en las que los cristianos hemos dejado entrar categorías extrañas a nuestra fe, lo que hace que estemos “domesticados”, prisioneros de las categorías de la cultura dominante, llegando a pensar nuestra misma fe con estas categorías extrañas a ella. Por eso, no es suficiente reaccionar a los ataques a la fe “rebulléndonos” o pataleando. Es necesaria una recuperación de la conciencia y de la vivencia del pueblo cristiano, una realidad carnal, visible, física.

Mons. Martínez durante su ponencia

En un segundo momento, D. Javier señaló tres núcleos de esta “domesticación” que nos afectan gravemente: la concepción del “yo” como un sujeto absoluto, único criterio de todo, que tiende a reducir a la persona a individuo carente de relaciones, mientras que lo propio de la persona es “ser relación”, existir como don, recibirse a sí mismo como ser amado; la fragmentación o compartimentación de la vida de la persona en nuestra sociedad, que hace que a lo largo del día pensemos y nos comportemos con criterios distintos dependiendo del ámbito en que nos encontremos, lo que provoca una “esquizofrenia” en la vida del creyente; y la reducción de la razón a un uso instrumental, que nos hace relacionarnos manipuladoramente con la realidad y con los demás. Frente a estas tres reducciones, D. Javier propuso la verdad de la antropología cristiana basada en la persona, en la comunión y en una razón abierta al misterio. Todo ello requiere una educación, pues la razón y la libertad humanas deben ser educadas, aprendiendo a usarlas bien. Sólo este trabajo educativo nos libera de la amenaza del totalitarismo. Cómo se vive la cruz -y no el éxito mundano- es el único criterio válido para discernir la verdad y conveniencia de la experiencia cristiana.

Entre los asistentes, el Obispo de Alcalá de Henares, Mons. Juan Antonio Reig Pla.

La tercera parte de la conferencia estuvo dedicada a la parte propositiva, recordando que la Esposa, es decir la Iglesia, es libre cuando pertenece a Cristo, cuando es del Esposo, como puede verse en los santos y en los mártires. D. Javier señaló dos tareas urgentes: reconstruir el pueblo cristiano, de manera que cada comunidad o institución eclesial, comenzando por la familia, sea casa y escuela de comunión; y recuperar los sacramentos, es decir, vivir de la gracia de Cristo, en una vida “eucarística”. En este sentido, la persecución puede ser una gracia, como “la caricia del Espíritu”: la lanza de Longinos, que quiso dar muerte a Cristo, hizo brotar el agua y la sangre de los sacramentos, el Bautismo y la Eucaristía. Y citando el “Diario de la cárcel”, del cardenal Wyszynski, recordó que “sólo hay dos clases de hombres, los que son nuestros hermanos y los que aún no saben que lo son”.

La economía y la política, los cristianos coptos, la relación entre la belleza y la verdad, el mundo del trabajo, la modernidad o la dignidad de la vida son temas de los que trató D. Javier, cuya intervención completa puede verse en la web www.catedraldealcala.org y en www.obispadoalcala.org

Aula Civitas Dei. Obispado de Alcalá de Henares

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