46ª Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, con el lema “Silencio y Palabra: camino de evangelización”

El próximo domingo, 20 de mayo, la Iglesia celebra la Ascensión del Señor y, por este motivo, también celebramos la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, establecida por la Iglesia desde el año 1967 para suscitar un uso adecuado de los medios al servicio de la verdad, del significado del corazón humano. Este año, la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales cumple su 46ª edición y tiene como lema “Silencio y Palabra: camino de evangelización”.

Diócesis de Granada
Desde este enfoque, la Diócesis de Granada cuenta con el Secretariado de Medios de Comunicación Social del Arzobispado. Asimismo, para llevar a cabo su tarea pastoral en el ámbito de la comunicación, la Diócesis dispone de una publicación, el Semanario Fiesta de las Diócesis de Granada y Guadix, que se propone como medio de información y de formación para el crecimiento y la maduración en la fe.

Asimismo, los fieles y personas que deseen conocer la tarea y el mensaje salvífico de Cristo en su Iglesia, así como los periodistas y profesionales del sector que deseen conocer las informaciones diocesanas de Granada, también disponen de dos páginas en Internet: la de la Diócesis (www.diocesisgranada.es) y el blog del Secretariado de Medios de Comunicación Social del Arzobispado (https://diocesisgranada.wordpress.com). A ello se añade, entre otras cosas, el programa diocesano “Iglesia Noticia”, que todos los domingos, de 9:45 a 10 horas, retransmite Cadena COPE Granada, y la intervención semanal en el programa “Revista diocesana” de Radio María, con cobertura nacional.

Mensaje del Papa
Con ocasión de esta Jornada, que este año cumple su 46ª edición, el Santo Padre dio a conocer un Mensaje en la Fiesta de San Francisco de Sales, patrón de los periodistas, el pasado 24 de enero.

En su Mensaje, dirigido a todos los profesionales de la comunicación y de la información, el Papa Benedicto XVI habla sobre el silencio como “parte integrante de la comunicación” y que “sin él no existen palabras con densidad de contenido”, frente a la saturación de mensajes en el mundo globalizado. “En el silencio escuchamos y nos conocemos mejor a nosotros mismos; nace y se profundiza el pensamiento, comprendemos con mayor claridad lo que queremos decir o lo que esperamos del otro”, indica en su Mensaje.

Asimismo, el Santo Padre profundiza sobre el diálogo entre los hombres, a través de los medios informativos: “En el complejo y variado mundo de la comunicación emerge la preocupación de muchos hacia las preguntas últimas de la existencia humana: ¿quién soy yo?, ¿qué puedo saber?, ¿qué debo hacer?, ¿qué puedo esperar? Es importante acoger a las personas que se formulan estas preguntas, abriendo la posibilidad de un diálogo profundo, hecho de palabras, de intercambio, pero también de una invitación a la reflexión y al silencio que, a veces, puede ser más elocuente que una respuesta apresurada y que permite a quien se interroga entrar en lo más recóndito de sí mismo y abrirse al camino de respuesta que Dios ha escrito en el corazón humano”.

“En realidad, este incesante flujo de preguntas manifiesta la inquietud del ser humano siempre en búsqueda de verdades, pequeñas o grandes, que den sentido y esperanza a la existencia. El hombre no puede quedar satisfecho con un sencillo y tolerante intercambio de opiniones escépticas y de experiencias de vida: todos buscamos la verdad y compartimos este profundo anhelo, sobre todo en nuestro tiempo en el que ‘cuando se intercambian informaciones, las personas se comparten a sí mismas, su visión del mundo, sus esperanzas, sus ideales’”, subrayó el Papa.

Obispos españoles
Por su parte, los Obispos españoles de la Comisión de Medios de Comunicación de la Conferencia Episcopal también han publicado un Mensaje con motivo de esta Jornada, en el que indican qué se entiende por comunicar: “Comunicar es esencialmente comunicar la verdad, salir al paso de las preguntas, dudas e inquietudes del hombre y ponerle en relación con aquello que necesita conocer”.

Respecto a una comunicación que opta por generar confusión a través de la manipulación y la mentira, los Obispos españoles señalan: “En el otro extremo, la mentira, la transmisión del error, la duda, no producen comunicación, sino más bien incomunicación y, con ella, deshumanización”.

“Quienes transmiten la mentira, por dejadez, falta de rigor o de honestidad, traicionan la misión que les ha sido confiada de servir de puente de unión entre la verdad y los hombres de nuestro tiempo y provocan la deshumanización de la sociedad. Lo mismo ocurre cuando la comunicación busca sembrar la discordia, la insidia o la maledicencia. Entonces, esa comunicación pierde su dignidad y contradice su dimensión humanizadora. Se puede decir que ‘la comunicación debe ser siempre veraz, puesto que la verdad es esencial a la libertad individual y a la comunión auténtica entre las personas’ (Ética en las Comunicaciones Sociales, n. 20. Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales), y, por extensión, que el límite de la libertad de expresión es la mentira, la insidia o la asechanza”, indican en su Mensaje.

Ver la oración del periodista

Anuncios
A %d blogueros les gusta esto: