Abierto el Año de la fe en la Diócesis de Granada

El pasado jueves, el Arzobispo de Granada presidió la Eucaristía que abrió el Año de la Fe en la Diócesis, en comunión con la celebración que presidió el Santo Padre en el Vaticano para comenzar en todo el mundo este tiempo de gracia.

En la Eucaristía, celebrada en la S.I. Catedral, se reunieron sacerdotes y fieles de toda la Diócesis, de distintas parroquias, órdenes, movimientos, cofradías, grupos y comunidades de Granada. Con esta celebración comenzaba en la Diócesis el Año de la fe y estuvo muy presente la declaración de San Juan de Ávila como Doctor de la Iglesia Universal. Así, en la homilía, Mons. Javier Martínez se refería al Maestro Ávila diciendo que “consagró su vida a la nueva evangelización, que también era necesaria en su momento”, por la situación concreta en Granada en el tiempo en el que San Juan de Ávila vivió en ella. El Arzobispo repasó la vida del santo, marcando la importancia en la renovación que supuso su hacer en la enseñanza a otros santos del momento, en la educación, la caridad o en su vida como sacerdote. También, tuvo unas palabras para Santa Ildegarda de Bingen, declarada, junto a San Juan de Ávila, Doctora de la Iglesia.

El Arzobispo de Granada, centrado en el Año de la fe, explicó la importancia que tuvo el Concilio Vaticano II, del que ahora se conmemora su 50 aniversario:  “Supuso una renovación de la Iglesia que nos cuesta todavía trabajo comprender en su profundidad verdadera”, y añadió que ayudó a “retomar las raíces de la fe” y a “retornar al centro” de la fe. Mons. Martínez señaló entonces que “toda la Iglesia es misionera; todo cristiano es misionero” porque “nuestras vidas tienen que proclamar que Cristo es lo más querido en nuestro corazón, en nuestra vida”, explicó el Arzobispo. De esta forma, animó a los fieles en este Año de la fe a “redescubrir que nuestra fe es Cristo”.

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El Arzobispo de Granada entrega una cruz a los jóvenes de la Diócesis

En la Eucaristía que abrió el Año de la Fe en la Diócesis de Granada, celebrada en la Catedral el pasado jueves, el Arzobispo de Granada, Mons. Javier Martínez, hizo entrega y bendijo una cruz para los jóvenes.

La cruz estuvo presente en el presbiterio durante toda la Eucaristía y, al finalizar la celebración, se acercó un grupo de jóvenes de diferentes realidades de la Diócesis, junto al Delegado de Pastoral Juvenil, D. Francisco Mingorance, que sostuvieron la cruz, ante el altar, durante la bendición del Arzobispo. D. Javier Martínez explicó que se ha llevado a cabo esta iniciativa como memoria de la Cruz de los Jóvenes, que recorrió la Diócesis en el mes de mayo del año pasado como preparación a la Jornada Mundial de la Juventud, que meses más tarde se celebraría, junto al Santo Padre, en Madrid.

Esta cruz recorrerá toda la Diócesis, pasando por colegios, parroquias, movimientos, cofradías y grupos de jóvenes y servirá no sólo para celebrar este Año de la fe, sino que a partir de ahora será un símbolo para los jóvenes granadinos.

Mons. Martínez, en su despedida, proclamó que esta cruz “pueda servir para que mantenga en los jóvenes que han participado la memoria viva y, al mismo tiempo, el ardor que aquellos días de gracia supusieron para nosotros”, refiriéndose a la JMJ de Madrid y con la vista puesta en la próxima Jornada Mundial de la Juventud de Río de Janeiro, que se celebrará el próximo año.